jueves, marzo 02, 2006

El faro


Desde una antigua roca vomito luz sobre los navíos perdidos. Toda la vida como cíclope vigilante, indicando el camino a aquellos que vuelven a casa. Despejo la oscuridad, soy portador de esperanzas. Muestro los afilados dientes de las bestias que acechan ocultas, invisibles a los ojos de las incautas presas.

Pero en ningún buque llega la que me condenó a esperarla, a atar mi alma a la luz que ha de guiarla.

2 Comments:

Blogger Erika K. said...

Haz que ese maravilloso haz me ilumine a mí ;-)

11:29 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Olvidaste el faro de la nostalgia, ese punto de luz que te recuerda dónde queda la tierra, dónde está tu hogar. Paso los meses con mirada perdida en cubierta y los pocos faros que quedan me atraviesan el alma, porque no me guian, tan sólo me recuerdan que floto sobre una gigantesca prision.
Olvidas que los faros ya no se miran. Los hemos sustituidos por 16 satélites anónimos.
Nos acercamos a Alejandría. Su viejo faro, bajo el mar se lo daría a Erika. D.

11:50 p. m.  

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