martes, mayo 23, 2006

Xpa

Soy incapaz de un control voluntario de mi cuerpo. Estoy desnudo y sumergido en una singular terma subterranea del planeta Equis.
El agua subterranea , termal ,del planeta Equis, es luz en estado de plasma, una luz deliciosa, oro liquido.
Unas expertas masajistas, capaz de rehabilitar absolutamente todos los músculos de mi cuerpo, se empeñan en ello.
Soy estirado, retorcido, estrujado, con un cariño profesional y dedicado…
Cuando acaban soy una medusa con un orgasmo.
Mi cuerpo empieza a temblar con sutiles descargas que recorren mi espina dorsal.

- Señor Altaír, estreche mi mano, por favor.

Una dulce voz femenina me pide que apriete… no, que estreche su mano…¿Cómo defraudarla? Mi mano esta deacuerdo con mis intenciones, y estrecha una mano suave y amigable.

- Muy bien, Señor Altaír… dentro de una rotación planetaria, estará totalmente recuperado.

Aun dentro de la calida piscina de luz fluida, soy depositado en una camilla sumergida, y hábilmente empujado fuera de ella por una rampa. Puedo ver las gotas de agua sobre mi piel y la de mis cuidadoras. Jamás olvidaré esta visión.